En este artículo te daremos unos cuantos consejos para crear un ambiente profesional y funcional para hacer de tu casa la oficina perfecta para desarrollar tu negocio.

  1. Antes de iniciar un negocio en casa, tienes que evaluar si tienes los requisitos necesarios para este tipo de empresa. Iniciar un negocio en casa requiere de disciplina, planificación, independencia profesional, iniciativa, persistencia y la voluntad para enfrentar horas de soledad.
  1. A la hora de elegir la mejor habitación para instalar la oficina, hay que decantarse por una que sea tan independiente como sea posible del ajetreo y el bullicio de la casa, preferiblemente con entrada independiente.
  1. Si tienes empleados que trabajan para el proyecto o negocio, todavía se convierte aún más en imprescindible tener una entrada independiente para su equipo. Es la forma más adecuada para preservar la privacidad y seguridad de la familia.
  1. Debes concentrar tus actividades en un solo espacio. Habrás de preparar también esta localización (habitación, galpón, garaje) para albergar el nuevo negocio, usando los tipos de mobiliario que sean necesarios.
  1. Se debería tratar de una manera u otra de insonorizar el lugar, para intentar aislarse de sonidos de actividades domésticas (por ejemplo, niños, televisión y equipos de sonido) no interfieren en sus llamadas telefónicas.
  1. Para configurar su oficina en casa, recuerda cómo te gustaría trabajar normalmente. ¿Cómo debe debe ser la mesa ideal? ¿Sueles guardar tus archivos en papel, en el disco duro o en tu maletín? ¿Te gustan los post-its pegados en el monitor o prefieres recordatorios electrónicos? Todo esto debe tenerse en cuenta en su planificación.
  1. Presta atención a la posición de tu silla, escritorio, pantalla y teclado. Sigue las reglas de la ergonomía, para no tener problemas de salud en el futuro. Invertir en sillas ajustables con ruedas con reposabrazos de gran calidad es lo una de la decisiones más importantes aunque parezca que no lo es.
  1. No utilices tu domicilio para ponerlo en tarjetas de visita y para recibir la correspondencia comercial. Mejor tener un buzón de correo alquilado o utilizar los servicios de una oficina virtual.
  1. Cuando cojas el teléfono hazlo de manera profesional. Parece obvio, pero el hecho de estar en casa hace que algunos empresarios respondan simplemente “Hola” en vez de usar el nombre de la empresa.
  1. No mezcles la cuenta de cheques personal con la de tu empresa. Controla tus finanzas con precisión o te arrepentirás.
  1. Establece horarios para el comienzo y el final de la jornada– y también para el almuerzo. Para ello, usa como base los tiempos de sus clientes y proveedores y no sus preferencias personales. No es productivo empezar a trabajar a las 6:00 si tus clientes tienen normalmente las reuniones en la noche, por ejemplo.
  1. Organiza y administra tu tiempo con juicio. Cumple con los plazos y compromisos con el cliente. No por estar en un garaje deja de ser necesario ser puntual, tener productos de calidad y buen precio.
  1. Cuida la apariencia. Vístete cada día como si fueras a la oficina o como si tuvieras una reunión con los inversores. El aspecto contribuye a transmitir una imagen de seriedad y profesionalismo para los clientes, proveedores y empleados.
  1. Habla con alguien fuera de la oficina al menos una vez a día. Pasar todo el día en silencio o comunicarse solo por correo electrónico pueden causar estrés. Planea comidas, e ir a conferencias y seminarios, visitar clientes y proveedores con frecuencia.
  1. Para cualquier persona que trabaja en una oficina, es normal crear pequeñas distracciones durante el día – almuerzo en un restaurante agradable, una compra al final del día, para aliviar la tensión. El hecho de trabajar desde casa no significa que debas trabajar 8 horas al día sin interrupción. Los descansos cortos para realizar algunas actividades relajantes, como regar las plantas o leer el periódico del día son buenos, pero aguanta la tentación de estirar los periodos de tiempo que les dedicas y que pueden interferir con la productividad.
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