Como su nombre indica, el producto mínimo viable es la versión simple de un producto con las características mínimas necesarias para que pueda insertarse en el mercado. El concepto de MVP es muy útil para el comienzo de una empresa ya que permite a empresarios probar sus hipótesis y asegúrese de que realmente tienen sentido.

La mayor preocupación para un empresario a la hora de la creación de un MVP es el tiempo. Al principio, por ejemplo, debe preocuparse por tener un producto en el mercado en un máximo de tres semanas. Te exponemos a continuación, paso a paso, cómo crear un producto mínimo viable y no tener que esperar a que el producto esté totalmente desarrollado y por tanto perder tiempo en desarrollar algo que tal vez no resulte atractivo para atraer clientes.

Formar un equipo plural

Antes de empezar a pensar en las aplicaciones que puede tener un negocio, el encargado y duelo de la idea debe preocuparse por reunir un equipo capaz de evaluar todas las partes del producto. Un buen equipo tiene tres visiones estratégicas diferentes.

La primera de ellas es la persona con visión de negocio, que evaluará si el producto es financieramente viable. El segundo perfil es el pensamiento de diseño, es decir, personas que piensan en el uso del producto. Son grandes para comprobar si el MVP deja al cliente satisfecho. Finalmente, es necesario tener a alguien que piense en la ingeniería del producto, con conocimientos técnicos para decir si el MVP concebido es capaz de producir con facilidad y en escala.

Coloque su producto

Con el equipo creativo, es momento de establecer las características iniciales del producto.

Para el consultor, este paso es uno de los más importantes, ya que asegura que todos los miembros del equipo tengan calara la idea del producto. En este momento, el equipo tendrá que decidir los puntos importantes del proyecto.

Crear perfiles de cliente ideal

Se deben crear perfiles del público ideal de nuestro futuro producto. Después de que los perfiles estén listos, se debe hacer una descripción completa de cómo sería el día a día de esas personas con el fin de identificar las horas del día en las que la persona usará el producto.

Eliminar los excesos

Todos los MVP presentan sólo un conjunto mínimo de características requeridas para validar una idea. Cada miembro del proyecto debe seleccionar que partes cree que son necesarias en primer lugar. Teniendo en cuenta esto, los miembros del equipo presentan sus listas y todos deben llegar a un consenso de cuáles son las características que destacan y de cuales son las primordiales para crear un producto viable mínimo.

Seguimiento de objetivos

Después de definir las características del producto y el público, se deben definir cuáles serán los resultados que se esperan con el MVP en el mercado. Eso es porque cada objetivo tiene una estrategia de producción y difusión. Si el MVP es una aplicación, por ejemplo, se necesitará decidir lo que hay que validar. La idea es comprobar cuántas veces al día se utiliza el programa y el número de usuarios esperado en el primer mes, por ejemplo. Para cada alternativa, hay una estrategia y una métrica que el equipo tendrá que hallar.

Con los primeros resultados, los creadores del proyecto serán capaces de medir los costes y verificar si el producto es realmente una buena idea. Las posibilidades de que un MVP indique que no es buena la idea de negocio son altas, pero eso es precisamente para lo que sirve. El empresario debe recordar que este es el momento para construir, probar y aprobar. Por lo tanto, no puede existir el miedo a cometer errores. Una idea siempre se verá maravillosa en el papel, pero sólo cuando el producto está en el mercado es cuando podremos contar con la validación y siempre debe hacerse tan pronto como sea posible.

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