Sin duda alguna el tema de moda son las Olimpiadas en Río de Janeiro. Seguro que a todo el mundo le encantaría poder competir por conseguir el oro pero sobre todo por hacerse con él. Somos humanos y nos gusta el espectáculo, el drama, la suerte, la desgracia, la gloria, la sangre y el sudor de las personas que están jugándose el todo o nada.

 

Observando a los emprendedores como están pendientes de lo está en juego para estos atletas es cuando me doy cuenta de que el emprendimiento es como el deporte. Especialmente en los requerimientos y en la trayectoria. Esos 30 segundos de competición a menudo no dejan ver los 4 u 8 años de preparación y entrenamiento que hay detrás.

Este tema me cautiva y me sirve como una fuente inagotable de inspiración para superar desafíos. Todo depende de una decisión: vas a dedicarte a ser un atleta, vas a dedicarte a ser un emprendedor. Pues me gustaría exponerte unas cuantas similitudes entre los emprendedores y los atletas de este tipo de competiciones.

1. Hay que prepararse. Formación, planificación, clasificación y mucho sudor preceden a los dos caminos.

 

2. Perseverancia como protagonista. Hay accidentes, caídas, dolor, dificultades, derrotas en las trayectorias.  Muchos caen. Para llegar a unas Olimpiadas o a crear una empresa exitosa, es necesario ser flexibles (y algo tercos e insistentes).

 

3. También es necesario contar con un poco de suerte.

 

4. Es necesario estar por encima de la media.

 

5. Es necesario desafiar a predicciones, opiniones y críticas.

 

6. Hay que tener en cuenta que cuando ya casi has llegado, todo puede ir mal.

 

7. Es necesario tener control emocional.

 

8. En el caso de lo que al trabajo en equipo se refiere, la melodía es fundamental, la dirección, la cohesión.

 

9. Uno tiene que tener un cierto sentido de sacrificio, de pérdida y de heroísmo.

 

10. Siempre es bueno tener un buen entrenador, un maestro o una inspiración.

 

Gane quien gane siempre será mirado con admiración y será la envidia de todos aunque no siempre comprenderemos de todo lo que se ha tenido que privar esa persona para poder llegar a ese momento. Cuando llegas a conseguir la medalla de éxito, la celebración dura poco. Luego, tienes que empezar de nuevo.
¿Qué te ha parecido?