¿Qué tiene que suceder para que nuestras imágenes aparezcan en los resultados de búsqueda de Google?

Como sabéis para los usuarios es muy importante buscar imágenes en Google.

Por ejemplo, tal como vemos en el vídeo, si busco la palabra “robot” en Google, nos da unos resultados de búsqueda que son imágenes. Los usuarios van al apartado de imágenes para visualizar los resultados que aparecen relacionados con ese concepto clave; en este caso, robots.

Hasta ahora hemos estado pensando en páginas que hablen de productos, o de algún artículo en concreto, pero ahora vamos a hablar de las imágenes.

Pautas para optimizar el posicionamiento natural de las imágenes

En primer lugar los pasos antes de subir una imagen a nuestro sitio Web.

La resolución

Cuando hacemos una fotografía con nuestro dispositivo móvil, o bien con una cámara de última generación, como la cámara de fotos nikon d5200, tiene muchos megapíxeles. Esto es debido a que se está pensado para imprimir en papel, y la podamos ampliar al máximo tamaño posible.

Pero la resolución necesaria para imprimir una fotografía en papel y la resolución necesaria para que se vea correctamente en un sitio Web, no es la misma. La resolución óptima para impresión serían 300 píxeles por pulgada. En cambio para que se visualice correctamente a través de Web la resolución óptima es de 72 píxeles por pulgada, interviniendo en que se vea correctamente la imagen a través de Web y sobre todo el tiempo de carga.

Por ejemplo, cuando entramos en una página Web a veces vemos que la imagen principal se carga desde arriba y va bajando lentamente. Eso quiere decir que no han subido la imagen con el peso óptimo para un sitio Web.

Normalmente, el ancho original de las fotos que realizamos, puede ser de unos 3.500 píxeles, o más. Eso también es una barbaridad de tamaño para subirla a una página Web. Por ejemplo, para un Slider, o una imagen principal de la cabecera de la página de inicio, que vaya de punta a punta de la pantalla, debería ser aproximadamente de unos 1.400 píxeles de ancho.

Nota: Recordad resolución aproximadamente unos 72 píxeles por pulgada, y de ancho para una imagen muy grande sería máximo unos 1.400 píxeles de ancho.

Herramientas para reducir el peso de una imagen

Normalmente, cuando hacemos una fotografía con un dispositivo móvil, o bien con una cámara, el peso de esa imagen puede variar entre 4, y a veces incluso hasta 15 MB, o más. Esto es mucho peso, y deberemos bajar la resolución para que se cargue rápidamente en el sitio Web.

Una herramienta muy sencilla para reducir el peso de las imágenes, es Compressnow, tal como explicamos en el vídeo. Solamente tenemos que subir la imagen que queramos reducir de peso y movemos la barra de compresión; nos irá indicando a cuantos KB la estamos reduciendo.

De forma general, sería necesario que para una imagen que sea muy ancha, y que va destinada a un slider máximo tendría que pesar unos 100 KB aproximadamente; y para una imagen interior, dentro de la página Web, más pequeñas, aproximadamente tendrían que pesar máximo unos 50 KB.

Para reducir la resolución de 300 a 72 píxeles por pulgada, se pueden utilizar programas como PhotoShop, o bien un alternativo gratuito sería el Gimp.

Renombrar las fotografías

Cuando hacemos una fotografía normalmente se guarda con un nombre de archivo alfanumérico, por ejemplo “IMG_415”. Ese tipo de nombre no favorece al SEO, no aporta absolutamente nada a Google para saber qué ilustra esa imagen.

Si estamos hablando continuamente de pensar en conceptos clave por los que nos queremos posicionar, antes de subir una imagen a nuestro sitio Web, lo que tendríamos que hacer es renombrarla.

Por ejemplo, tenemos una imagen con un nombre de archivo alfanumérico. Debemos cambiar el nombre de la imagen a la que queramos antes de subirla al site. De esta manera, cuando la subamos, el título y la url se generará con el nombre que le hayamos dado, incluyendo los conceptos clave para los resultados de búsqueda.

Con el gestor de contenidos WordPress. Como ejemplo hemos subido una imagen que previamente hemos renombrado como “robots mascota”, pasando a ser “robots mascota.jpg”. No es necesario que pongamos guiones entre las palabras, porque automáticamente, cuando se sube la imagen al sitio Web, el gestor de contenidos le pondrá los guiones en el Título.

Como podemos ver, la URL de la imagen, la genera en base al Título; de esta forma, logramos que la URL sea SEO Friendly, e incluya los conceptos clave. Si hubiésemos subido la imagen con el nombre de archivo “IMG_415” en el Título y la URL aparecería este nombre alfanumérico que no nos favorecería absolutamente en nada para el SEO, tal como hemos visto en algún otro capítulo. ​ ​

El texto alternativo o el​ Alternative ​Text – etiqueta ALT

El Alternative Text es una etiqueta que es bueno que todas las imágenes la tengan porque Google le asigna puntos de prominencia.

Normalmente en todos los sitios Web se tiene que ir poniendo manualmente. En los gestores de contenido, como por ejemplo WordPress, hay un espacio para que podamos indicar el texto alternativo.

El texto alternativo puede ser exactamente el mismo que el título, no tiene porqué variar. De hecho el texto alternativo se inventó para las personas invidentes que acceden a un ordenador especial donde les va leyendo todo lo que aparece en la página. Y cuando llegan a una imagen les explica que hay en la imagen a través del texto alternativo. Es una herramienta de accesibilidad, pero Google también le da muchísima importancia.

Resumiendo el SEO para las imágenes:

  • Reducir el peso y la resolución de las imágenes.
  • Renombrar las imágenes con los conceptos clave que la describen, y para los que la queremos posicionar en los resultados de búsqueda. De este modo, en un gestor de contenidos, se creará correctamente la URL y el Título.
  • No nos olvidemos de indicar el texto alternativo, o etiqueta ALT.
El SEO y las imágenes
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